Algunas notas sobre la marcha de ayer

Estoy conmovida y orgullosa por lo que vi y viví en la marcha de ayer:

Miles de personas recordando a los normalistas de Ayotzinapa. El conteo del 1 al 43 para terminar con un sonoro «Justicia», fue la consigna más repetida (junto con «Fuera Peña»).


Una movilización que agrupó a muy diversos sectores sociales: desde los chicos «nice», furiosos y asustados, hasta familias completas indígenas y campesinas. No fuimos sólo los mismos progres intelectuales de siempre. Conmovedora la reunión de tantos y tan diferentes compatriotas.

Grupos de budistas vestidos de blanco y con incienso, un grupo grande de monjas gritando por la «iglesia de los pobres», un buen contingente bajo la bandera del arcoiris (los más creativos en las consignas. Mi favorita: «Si Zapata viviera, en tacones anduviera»). Muchas familias, muchísimos jóvenes, y un espíritu pacífico que excluyó o le puso coto rápidamente a cualquier expresión violenta. 

Salí del Ángel, llegué al Zócalo, y puedo asegurar que todo el recorrido fue como lo estoy contando. No sé qué pasó después, pero no fue expresión auténtica de los que marchamos.

¡Viva México!