PUBLICADO EN SINEMBARGO, EL 10 DE ABRIL DE 2016
¿Por qué a las mujeres el acoso nos hace sentir vergüenza? ¿En qué momento nos han convencido de que somos culpables? Recordé esta historia sabiendo que es casi anodina comparada con los horrores que otras mujeres han vivido y viven de manera cotidiana. Pero no pude evitar acordarme de esa sensación mezclada de impotencia y vergüenza ahora que leía los artículos sobre el acoso a las mujeres en el transporte público.
“La capital de la República Mexicana es la segunda más peligrosa en Latinoamérica para las mujeres que utilizan el transporte público, después de Bogotá, Colombia, de acuerdo con una encuesta de la Fundación Thomson Reuters y YouGov. El sondeo fue realizado en 15 capitales del mundo, y en el caso de la Ciudad de México resaltó que seis de cada 10 mujeres respondieron haber sido víctimas de algún tipo de acoso durante sus viajes por el sistema de transporte público…”
Frente a tal realidad, esta semana hubo una pequeña manifestación organizada por GIRE (Grupo de Información en Reproducción Elegida) con la consigna “El metro es público, mi cuerpo no”. Lo que más me ha impresionado son los comentarios de la gente que aparecen en los artículos que dieron cuenta de la acción artístico-política de este grupo de mujeres. Todos, todos son misóginos y violentos (feminazis, gordas, rucas, dejadas, son los adjetivos que más se repiten entre los lectores) y me hicieron recordar aquellos viajes de mi adolescencia.
He escrito otras veces sobre la violencia de género, sobre los feminicidios que cubren de sangre a nuestro México, sobre el maltrato en contra de las migrantes, sobre la violencia intrafamiliar. Pero leo hoy estos comentarios, y más de cuarenta años después, vuelvo a sentir la bronca, la vergüenza, la impotencia de mis trece años, y abrazo fuerte con estas líneas a esa adolescente que fui. Abrazo fuerte a las adolescentes violentadas que volvemos a ser todas.
Espero que logremos aprender, mujeres y hombres, a ser solidari@s; espero que logremos aprender a cuidarnos entre tod@s.
